Tanto que decir, tanto que reír para no llorar. Sé que puedo
controlar mis pensamientos, pero no consigo callar el sentimiento. No pretendo que lo
dejes todo por mi amor pero es que he inventado mil razones para olvidarte, he luchado con mis
ganas para no llamarte y no dejaré de amarte porque quedan los recuerdos
flotando entre tus besos.
